Archive for the ‘Queja’ Category.

Por eso no leo el periódico

Muchas veces he sido criticado por no leer los diarios, por “no importarme lo que sucede”. Es cierto: por algún motivo le he tomado apatía a la lectura de la prensa. Sí he leido prensa, y la mayoría de las veces es muy mala. Se siente demasiado pesado el esfuerzo por rellenar los espacios de la plana con información redundante y absurda. Dejemos de lado cómo se menosprecia las opciones de enriquecimiento visual (como listas, cuadros, diagramas), etc y en ocasiones hasta escriben mal; lo malo es cuando el artículo es amarillista, convenenciero, engañoso y tendencioso, y aún peor cuando la información simplemente no corresponde con la realidad.

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Vicios de escritura

Leyendo los blogs “El Ocio” y “Un Chingo de Nada“, casualmente y casi al mismo tiempo encontré estas dos entradas, tituladas “Capacidad Cerebral” y “De dulce y sal me sujetó“, que bien pudieran ir relacionados.

En el primero se habla de la capacidad cerebral de interpretar frases en los que algunas grafías se han sustituido por números que tienen una forma similar. A mí, en lo personal, me sorprendió no haber batallado tanto como esperaba para leer los párrafos que ahí se ejemplifican. Cabe destacar que los párrafos están escritos usando sólo letras mayúsculas. Supongo que el hecho de que los números sean del mismo tamaño que las letras hace que la lectura no sea tan difícil.

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Líneas diamante de la garita de San Ysidro, cambiadas.

¡Aguas! A mí nadie me dijo, pero cambiaron las líneas diamante para cruzar a Estados Unidos por la garita de San Ysidro. Antes eran los carriles 9, 10, 11 y 12 y ahora son las 6, 7 y 8.

Para el 7 y el 8 uno entra por la Vía Rápida. Para el 6 debe ser por la Ave. Padre Kino, pero no estoy seguro.

Los carriles centrales ya no son líneas diamante.

Para que tengan cuidado.

Su dolar vale 3 pesetas.

Tenía suficiente tiempo antes de entrar al cine, así que decidimos jugar maquinitas. Como en el cine (el de Plaza Carrousel) no tenían fichas —caray, vender el Nestea a 18 pesos y no tener fichas para sus propias maquinitas!— nos fuimos a un costado del cine, donde también había maquinitas.

Las fichas costaban 3 pesos. Pedí 8. Pagué mis 24 pesos. Me dieron 8 _pesetas_. Mi hermana y yo jugamos unas carreras en un videojuego y, después de agotadas las fichas, quisimos seguir jugando. Fui a “comprar más fichas” o “conseguir más pesetas”. Saco 1 dólar y 6 pesos, esperando 6 pesetas, 4 + 2. La conversación fue (palabras más, palabras menos) así:

—… mejor dame de una vez las 6 pesetas.
—No, con esto te doy 5 pesetas.
—Por qué, si ahi hay 1 dólar y 6 pesos?
—Porque el dólar lo tomo a 10.50.
—Y? No quiero fichas, feréamelo por pesetas.
—No puedo hacerlo.
—Por qué no?
—Es parte del negocio.
—Y cuántas pesetas me vas a dar por 1 dólar?
—3 pesetas y 1.50 de cambio.
—Oye, pero fuera de ofensa, una cosa son negocios y otra cosa son chingaderas, jajaja.

Un tipo que estaba detrás de la caja lo defendió, diciendo que no lo podía hacer, se disculparon y todo, pero que no lo podían hacer. Dí las gracias y me fui. Hasta eso que no se portaron sangrones.

Pero regresé, y ya no estaba el tipo aquel, sino el que lo defendió en la primera ocasión, y le pregunté:
—O sea que si yo vengo pero sin saber que vendes pesetas y te llego con 4 pesetas y te quiero comprar fichas, me vas a dar 3 pesetas?
—No sé, esa es bronca del otro cuate.

Ah…

Es la primera vez que veo que el dólar se devalúe.