
Cuando no se requiere de pago alguno para usar plenamente un programa se dice que es «gratuito». Dos ejemplos son Skype y OpenOffice.org. Sin embargo, existe una diferencia radical entre ambos: las libertades legales que la licencia de OpenOffice.org garantiza. Por eso se le llama software «libre».
OpenOffice.org es más que simplemente gratuito y más —incluso— que simplemente «de código abierto». Disponer del código fuente de un programa no implica la libertad legal de hacer públicas las mejoras.